martes, 2 de junio de 2009

Lo mejor y lo peor de Japón


Después de unos días en Barcelona y volviendo a la rutina diaria, los pensamientos y valores se centran y es más justo juzgar los aspectos positivos y negativos de mis últimas vacaciones. Comenzaré por los positivos, que por suerte son la mayoría:

Para empezar, la experiencia en sí, el poder visitar un país con una cultura tan diferente y casi opuesta a la nuestra, el tener que interaccionar y salvar escollos sin la ayuda de una lengua común y las enormes ayudas que hemos recibido de casi todo el mundo con quien hemos topado.

Los lugares imprenscidibles de conocer y visitar son: Odaiba (en Tokyo), Kamakura, Himeji, Templo Horyuji, Nara, la isla de Miyajima, Templos de Kiyomizu, Shoren-in, Chion-in, Ninnaji y Kinkakuji en Kyoto, templo Fushimi Inari y caminata hasta Tofukuji, jardines Kenro-ruen en Kanazawa, parque DisneySea, templos Rinnoji en Nikko y cascadas de Nikko.

Lugares que tienen fama pero que se podrían prescindir: Palacio imperial de Tokyo (no se puede entrar), Torre de Tokyo (no es para tanto), templo Sensoji en Asakusa (masificado), castillo de Osaka (con un paseo por los alrededores es suficiente), templos Daitojuji en Kyoto (los jardines Zen son caros y aburren), castillo de Kanazawa (es un museo simplón), Disneyland de Tokyo (pequeño si has visitado el de Paris o Orlando).

1 comentario:

Magia dijo...

Todo suena igual de impresionante!!
Tanto los buenos como los menos buenos!